¿La Asignación Determina de Verdad el 90% de los Rendimientos?
La cifra que suele citarse viene de los análisis clásicos sobre fondos de pensiones. Lo que midieron fue qué parte de la oscilación del rendimiento de una cartera a lo largo del tiempo se atribuía a la asignación, lo cual habla de la variabilidad y no del nivel de los rendimientos ni de cómo se comparan los resultados de un inversor con los de otro. La implicación práctica no cambia: conviene decidir la proporción de acciones a bonos antes de preocuparse por cuáles acciones eliges.
Guías de Asignación Basadas en la Edad
Una regla clásica es '100 menos tu edad igual al porcentaje en acciones.' A los 30, eso significa 70% acciones y 30% bonos. A los 50, cambia a 50/50. Los inversores más jóvenes pueden tomar más riesgo porque tienen décadas para recuperarse de las caídas. Sin embargo, esto es solo un punto de partida; la asignación real debe reflejar la estabilidad de ingresos, el nivel de riqueza y la tolerancia personal al riesgo.
Asignación y Capitalización
Un portafolio 100% en acciones tiene el mayor rendimiento esperado (aproximadamente 7% anual) pero puede caer 50% o más en un crash. Si la venta por pánico rompe la cadena de capitalización, una asignación más conservadora que puedas mantener a través de la volatilidad producirá mejores resultados a largo plazo que una agresiva que abandones.