¿Qué es un costo hundido?

Un costo hundido es cualquier gasto pasado que no puede recuperarse independientemente de las acciones futuras. En la inversión, el precio de compra de una acción es un costo hundido una vez que la transacción se completa. La toma de decisiones racional debe basarse solo en los rendimientos esperados futuros, no en lo que pagaste originalmente. Sin embargo, la falacia del costo hundido, la tendencia a continuar un esfuerzo debido a los recursos previamente invertidos, es uno de los sesgos cognitivos más comunes en la inversión.

La falacia del costo hundido en la práctica

Un ejemplo clásico es mantener una acción perdedora porque vender significaría admitir una pérdida. El precio de compra original es irrelevante para si la acción subirá o bajara desde su precio actual. Otro ejemplo es continuar pagando por una suscripción o servicio que ya no usas porque ya has pagado varios meses. En ambos casos, el dinero ya gastado no debería influir en la decisión sobre que hacer a continuación.

Consideraciones clave

Superar la falacia del costo hundido requiere preguntarse: ¿si no poseyera ya esta inversión, la compraría hoy al precio actual? Si la respuesta es no, mantenerla es irracional independientemente de tu precio de compra. Establecer criterios de salida predeterminados antes de entrar en una posición ayuda a eliminar la emoción de la decisión.