Definición y criterios de calificación
Un bono basura es el término colectivo para bonos calificados como grado especulativo - BB+ o inferior por S&P y Fitch, o Ba1 o inferior por Moody's. También llamados bonos de alto rendimiento, ofrecen rendimientos más altos que los bonos con grado de inversión para compensar el mayor riesgo crediticio. Los emisores típicos incluyen empresas financieramente más débiles, startups y firmas con deuda elevada por compras apalancadas (LBO).
La línea divisoria entre grado de inversión y grado especulativo es BBB- (S&P/Fitch) o Baa3 (Moody's). Los bonos que son degradados de grado de inversión a grado especulativo se llaman 'ángeles caídos', mientras que los que se mejoran en la dirección opuesta se conocen como 'estrellas ascendentes'.
Ejemplos de rendimiento y tasa de impago
Los bonos de alto rendimiento típicamente ofrecen 3-6 puntos porcentuales más que los bonos con grado de inversión. En 2024, el rendimiento promedio de los bonos de alto rendimiento estadounidenses es aproximadamente del 7-8%, comparado con alrededor del 5% para los corporativos con grado de inversión - un diferencial de 2-3 puntos porcentuales. Este diferencial es el precio del riesgo crediticio y puede ampliarse a 8-10% o más durante las recesiones.
Las tasas de impago de los bonos basura rondan el 1-2% anual durante las expansiones y el 5-10% durante las recesiones. Tras la crisis financiera de 2008, la tasa de impago se disparó hasta aproximadamente el 13%. Sin embargo, la tasa de recuperación promedio es del 40-50%, por lo que las tasas de pérdida reales son menores que las tasas de impago titulares. La diversificación a través de un fondo de bonos de alto rendimiento es el enfoque estándar para mitigar el riesgo de impago individual.
Conceptos erróneos comunes y consideraciones de inversión
El mayor concepto erróneo proviene del nombre mismo: 'basura' no significa sin valor. Los bonos de alto rendimiento ocupan un espacio de riesgo-rendimiento entre la renta variable y los bonos con grado de inversión y pueden mejorar la diversificación de la cartera. En los últimos 30 años, su rendimiento anual promedio ha sido aproximadamente del 7-8%, por encima de los bonos con grado de inversión (alrededor del 5%) y acercándose a la renta variable (alrededor del 10%). Métodos analíticos para bonos de alto rendimiento se pueden encontrar en Amazon
La clave para las decisiones de inversión es evaluar el riesgo de impago individual. Más allá de las calificaciones crediticias, examina el flujo de caja libre del emisor, el ratio de cobertura de intereses y el perfil de vencimiento de la deuda. Para inversores minoristas, se recomiendan ETFs o fondos de bonos de alto rendimiento para diversificación. Dado que los diferenciales se amplían bruscamente en las primeras etapas de una recesión, la conciencia del ciclo económico también es importante para el timing.